TESTIMONIOS

"Por Qué Creo En El Ministerio De Petra"

No es que Petra me haya gustado sólo porque sí. Hay una razón para ese cariño que siento por la banda. Dios usó no sólo las letras de sus canciones para fortalecer mi vida, sino también la vida de sus integrantes. El mensaje de las canciones de Petra estaba grabado en mi corazón. A pesar del poco inglés que conocía, podía apreciar el contenido y ser edificada. Y como lo curiosa que soy, quería ir más allá y conocer la vida de esos chicos grandiosos que según mi amigo Aldruwin eran "unos cristianazos" por su vida ejemplar.

Compré el primer volumen de John Schlitt como solista "Shake". Lo que más me llamó la atención fue la sección de los agradecimientos. Decía:

"Me gustaría agradecer al Señor Jesucristo porque a través de Su sacrificio tengo una segunda oportunidad en mi vida y puedo disfrutar los frutos de una familia feliz como esposo, padre e hijo. Gracias a mi esposa, Dorla, por su fuerza y devoción. Un gran gracias a Kari, John, Kris y Krey por compartir su papá con el resto del mundo..."

"...POR COMPARTIR SU PAPÁ CON EL RESTO DEL MUNDO". Ahí estaba yo, en el "resto del mundo", compartiendo el papá de esos cuatro chicos. Ahí estaba yo escuchando no sólo una voz grandiosa, sino también consejos, consejos de la Palabra de Dios para mi vida.

Tal vez no entiendan porqué me afectaron tanto esas palabras. Siempre quise tener un papá que me quisiera. Sí, tengo mi padre, vivo con él, hablo con él, pero no siempre fue así. El primer recuerdo que tengo de él, es cuando yo estaba de un año y él me tenía en sus brazos, pero estaba ebrio... se cayó conmigo, pero no dejó que me golpeara... pero estaba ebrio. Mi papá bebía y por eso no teníamos nada en la casa. La ropa que usábamos era regalada. Estudiaba con una beca y lo que quedaba de lo que ganaban mis padres era apenas para comer. Lo peor de todo era que él se violentaba cuando se enojaba. Cuántas veces nos pegó... no lo recuerdo, sólo sé que era todos los días. Los que tienen un hogar feliz nunca podrán entender lo que se siente. Cuando recuerdo esos tiempos, me pongo a llorar, como en este momento. Los que no tienen un padre, no se sientan tan mal. A veces tener uno no es lo mejor, podría ser peor. Pero Dios nunca se equivoca.

Con ese vacío en mi corazón yo buscaba a alguien a quien querer como a padre, a alguien a quien admirar. Tenía problemas en entender a Dios como padre porque la imagen de mi padre terrenal estaba totalmente tergiversada. Y las palabras de John en su álbum me tocaron. No sé cómo pero sentí que de algún modo, Dios usaba a ese hombre para que yo sienta el amor de un papá.

Luego mi amigo Esteban me regaló unas páginas de una revista de CCM que contenía un artículo sobre John Schlitt titulado "John Schlitt, Un Corazón de Padre". Dios usó ese artículo para despertar mi necesidad y confiar en Dios. No hablaba sólo de música sino también de su conversión, del cambio que Dios había hecho por él y su familia. John decía que por buscar la fama, él se había enredado en el alcohol y las drogas. Cuando eso sucedió, John tenía dos hijos. Al entregarle su vida a Cristo, John no sólo se rehabilitó sino que pudo rescatar y tener una familia saludable y feliz.

¡Saben en qué pensaba? John estuvo peor que mi padre. Si Dios pudo hacer eso con él ¡por qué no podría hacerlo con mi padre? Si Dios hizo un milagro en la familia de Kari Schlitt y le devolvió a su papá ¡por qué no podría hacer Dios lo mismo con el mío? Las cosas iban de mal en peor en mi casa. Yo sólo quería que algo pasara, que él se muriera o que yo me muriera. Ya no aguantaba más. El me había hecho tantas cosas y yo sólo sentía que lo odiaba.

Cuando leí ese artículo sobre John, me puse a llorar. Realmente me conmovió. Tomé un lapicero y saqué una hoja de mi cuaderno. Agarré un diccionario y entre lágrimas empecé a escribir una carta... no a John, sino a Kari, su hija.

"¡Cómo pudiste amar a tu padre cuando él era un alcohólico y un adicto? Yo odio a mi padre, lo odio. Ya no aguanto más. El nos maltrata..."

Cosas así era lo que decía mi carta. Nunca esperé que Kari contestara, sólo quería desahogarme. Ni siquiera estaba segura que los del ministerio de Petra le entregarían la carta. Por lo que había leído en el artículo, Kari y yo éramos más o menos de la misma edad y pensé que tal vez ella sí podría entender lo que se siente tener un padre enviciado... después de todo, ella ya había pasado por eso.

Sin embargo, algo sucedió. Mi papá estuvo a punto de morir. El médico le prohibió que bebiera, porque si no se moría. Eso no fue toda la solución, porque seguía insoportable. Pero yo podía sentir algo, algo inexplicable. Algo estaba sucediendo. Ya no me sentía sola. Es algo que no puedo explicar, pero de un rato a otro mi papá mejoró considerablemente. Su salud mejoró, dejó de beber y trató de ser mejor padre. Aquel año fue la primera vez que todos los miembros de la familia intercambiamos regalos para Navidad, la primera que podíamos estar en juntos en Navidad sin llanto, sin peleas, sin temor.

¡Qué creen? Eso inexplicable tenía una explicación. Kari estaba orando por mi padre, mi familia y yo. Su carta llegó después de Navidad. Aunque tarde, tenía unos consejos muy preciosos... que no odiara a mi papá, sino al vicio que lo esclavizaba... que orara por él y confiara en Dios de todo corazón. Si Dios pudo cambiar mi vida, podía hacerlo también con la de mi papá, y eso era algo que yo sabía muy bien. Además, tenía que aceptar que Dios tiene un tiempo para cada cosa y que a veces su reloj no marcha como el nuestro. Finalmente me recordó lo que dice en Romanos 8:28 "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es a los que conforme a su propósito son llamados".

¡Cómo podía sentirme después de eso? ¡Agradecida? No hay palabras que puedan expresar; gracias es muy poco. Pero es así como Dios hizo un milagro en mi hogar, ahora ya puedo llamarlo así, antes era un infierno. Antes llegaba a mi casa tarde, esperando que mi papá estuviera dormido para poder entrar y que no me lastimara, ahora puedo entrar con confianza. Antes me escondía bajo la cama cuando él llegaba, ahora salgo a saludarle. El ha cambiado mucho, muchísimo, pero todavía le falta un montón... y a mí también... pero si nos hubieran visto antes, no lo hubieran creído.

Dios ha sido muy bueno conmigo y usó a Petra de una forma que creo que ni ellos alguna vez hubieran imaginado. A pesar de que había un idioma que nos separaba, había un Dios, un amigo común, Jesús, que nos unía y nos une. Tiempo después cuando aprendí a navegar por Internet, pude leer las cartas de otros fans contando sus historias, poderosos testimonios de cómo Dios había usado a Petra en sus vidas y eso me animó aun más para poder compartir estas bendiciones con mi familia de habla hispana.

Querido amigo, sólo quiero decirte que Dios puede hacer un milagro en tu vida también, si se lo permites, con o sin Petra. Yo empecé con lo de Petra por lo de su música, pero Dios lo usó más allá para restaurar mi vida. El quiere hacerlo también contigo. No esperes hasta el último momento, dale la oportunidad ahora. Si todavía no has arreglado tus cuentas con Dios, hazlo ahora. Y si eres un cristiano que no está disfrutando de una vida feliz, ¡qué esperas? Jesús habló de una vida abundante para nosotros... pídesela a Dios y conviértete en un "cristiano en verdad, armado y peligroso".

Yoli

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